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RADIESTESIA |
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La palabra RADIESTESIA significa "Sensibilidad a las Radiaciones" y deriva de la palabra latina "radius", que significa rayo, radiación, y de la palabra griega "aisthesis", que significa sensibilidad. El término fué introducido en 1930 por un sacerdote francés, el abate Alexis Bouly, quien consideraba que la palabra "rabdomancia" (de "rabdos" = rama, varilla; y "mancia" = adivinación) que se usaba entonces, no era correcta, pues no se trataba de ninguna adivinación, sino de una sensibilidad muy especial de ciertas personas capaces de percibir energías muy sutiles.
La RADIESTESIA es
una disciplina muy amplia, que abarca prácticamente todos los aspectos de
nuestra vida y puede ser una ayuda muy importante para toda clase de
profesional, al igual que para una persona lega. Sirve para:
Serían necesarios varios volúmenes de libros para abarcar todo ese amplio campo de la RADIESTESIA. El aspecto más conocido es, probablemente, la búsqueda de aguas subterráneas; pero el aspecto más importante es sin duda el que involucra nuestro bienestar y nuestra salud. Este campo perteneciente a la GEOBIOLOGÍA se ocupa de la detección de las radiaciones nocivas para nuestra salud. Hay innumerable cantidad de personas que están sufriendo las consecuencias nefastas de esas radiaciones, sin conocer las causas reales de sus problemas. Estas radiaciones patógenas, generalmente llamadas "radiaciones terrestres", son originadas principalmente por las vetas de agua subterráneas y fallas geológicas, así como también muy especialmente por un sistema de franjas de radiación, consideradas como las líneas de fuerza del campo magnético terrestre. Esta franjas de aproximadamente 23 cms. de ancho, cubren toda la superficie del globo terrestre en forma de un reticulado, a distancias aproximadas de 2.00 a 2.50 mts., con orientación norte-sud y este-oeste y son como paredes invisibles de aire ionizado desde la tierra hasta la ionósfera. Su penetración es tan fuerte que atraviesan gruesas paredes y losas de hormigón como sino existieran y su efecto se hace sentir lo mismo fuera como dentro de un edificio, igualmente a flor de tierra, como en el piso más alto de un moderno rascacielos. Cada décima línea es más ancha, de aproximadamente 80 cms. y conforma un campo principal más grande. En estas franjas de radiación de la red global, también denominada red H o red Hartmann en reconocimiento a su descubridor, el médico e investigador alemán Dr. Ernesto Harmann, al igual que sobre las vetas de agua subterráneas, convergen toda una serie de factores distorsionantes, como ser: una mayor ionización, mayor incidencia de radiación cósmica, mayor presencia de radiaciones gamma, mayor afluencia de neutrones desde el interior de la tierra, etc. Cuando estamos mucho tiempo expuestos a estas radiaciones, como ocurre con el lugar de dormir o el lugar de trabajo, entonces con el correr del tiempo comienzan problemas de salud. El sistema inmunológico queda debilitado y bajan las defensas del organismo. Si una persona tiene la cabecera de su cama sobre una de esas franjas, sufrirá de insomnio. Pero esas radiaciones no solo afectan a las células del cerebro sino a todo nuestro organismo. Allí donde se forma un cruce de esas franjas, en ese punto la radiación es mucho más intensa, e interfiere el normal funcionamiento de las células del órgano o parte del cuerpo afectado, despolarizándolas y provocando con el tiempo las enfermedades más diversas. Puede tratarse de reumatismo, artrosis, esclerosis múltiple, afecciones cardíacas, úlceras, tumores, etc. No necesariamente tiene que producir cáncer, pero en todos los casos de cáncer es éste infaliblemente uno de los factores decisivos. Si bien nuestro organismo tiene la suficiente capacidad de compensar las perturbaciones pasajeras de un campo magnético externo disarmónico, al quedar expuesto un tiempo muy prolongado a las influencias distorsionantes de un campo más fuerte, entonces las células se despolarizan y ya no trabajan en relación armónica, degradándose entonces el organismo con los consiguientes problemas de enfermedad. Es por consiguiente de vital importancia que nuestro lugar de dormir o de trabajar esté ubicado en un lugar libre de estas radiaciones nocivas para la salud. Ingº. Guido Bassler |
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El Ingº. Guido Bassler
era de origen alemán. Nació en Sajonia en mayo de 1922, pero a los once
años ya se encontraba en la Argentina. Su relación con la RADIESTESIA comenzó en Bariloche, cuando se hospedaba en una cabaña en el faldeo de un cerro. Como no había instalación de agua, debían subirla mediante un intenso bombeo manual desde un arroyo ubicado a mas de cien metros, con gran esfuerzo. Cierto día, un forastero observó la operación largo rato, y por fin invitó al joven Bassler a "descubrir" junto a él una veta de agua más cercana. Lo hicieron, con ayuda de una horqueta que el forastero cortó de un sauce cercano, y ese instante, fuerte y revelador, marcó el comienzo de una vida dedicada a la investigación y divulgación de la RADIESTESIA. El Ingº. Bassler ha llevado a cabo importantes investigaciones tanto en nuestro país como en el extranjero, participando de simposios internacionales y dictando a la vez conferencias y charlas sobre este tema apasionante. Colaboró con prestigiosas publicaciones extranjeras vinculadas a esta ciencia y llevó a cabo trascendentes trabajos en Europa, África y Asia, especializándose en la detección de lugares con fuerte "radiación terrestre", las cuales afectan gravemente la salud de las personas cuya cama o lugar de trabajo se encuentran sobre tales sitios. Autor de numerosos libros sobre RADIESTESIA, fue invitado a reportajes sobre su actividad tanto en programas radiales como televisivos de nuestro medio. Asimismo ha concedido reportajes a medios de la prensa escrita como CLARÍN, LA NACIÓN, CASA & JARDÍN, MÁS ALLÁ, CIENCIAS MILENARIAS, RENACER y otros. Se desempeñó en los últimos años en la Vicepresidencia de la Asociación Argentina de Radiestesia. NOTA DE HOLÍSTICA 2000: El ingeniero Bassler falleció en el año 2004 dejando un imborrable recuerdo entre sus discípulos y aquellos que tuvimos el honor de conocerlo y frecuentarlo. |