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Tras el velo de la leyenda, los inicios de la medicina vegetal
china parecen remontarse a más de 5.000 años, pero lo que
realmente se sabe con certeza es que el conocimiento chino
acerca del uso de las substancias curativas vegetales, animales
y minerales, empezó a introducirse paulatinamente en Europa a
partir del siglo II a.C.
Es sorprendente, sin embargo, que en
épocas anteriores a esas fechas, la utilización de muchos
preparados similares ya existía en la medicina china y egipcia.
El opio y el ruibarbo chino (los dos comercializados en otros
países en la época de Cristo, la canela, el aceite de
hidnocarpo (también utilizado en la antigua India) y el
mercurio eran de uso corriente en ambas tradiciones.
Si bien las substancias curativas
utilizadas en Oriente y Occidente todavía guardan ciertas
semejanzas, no sucede así en cuanto al tipo de pensamiento que
guía su aplicación. Inicialmente, ambos métodos sostenían la
idea de que la salud derivaba de un equilibrio entre los
elementos esenciales que conforman la naturaleza humana, paro en
el siglo XVI, la mayoría de los médicos europeos pasaron a
buscar remedios para las enfermedades. La medicina china, no
obstante, ha seguido desarrollando su concepto de "mala
salud", como resultado de la falta de armonía entre el
paciente, las circunstancias de su vida y el mundo que le rodea.
En el sistema
médico chino es central la noción de los cinco elementos en la
naturaleza -madera, fuego, tierra, metal y agua- que junto con
las teorías del Ying-Yang y el Ch'i (energía o fuerza vital)
se utiliza para describir cualquier cambio y actividad en el ser
humano, y entre éste y su entorno.
Existen
ciertos paralelismos entre el método chino de los cinco
elementos y el Ayurveda e incluso la antigua medicina griega,
todas ellas desarrolladas en la misma época.
Otros
aspectos del conocimiento médico chino resultaron mucho más
avanzados con relación a Occidente. Algunos ejemplos
sorprendentes de la habilidad que habían adquirido los chinos
son el reconocimiento de la circulación sanguínea, que tuvo
lugar unos 2.000 años antes que en Occidente, así como su
capacidad, alrededor del siglo VII, de diagnosticar la diabetes,
y en el siglo X la implantación de la vacuna contra la
enfermedad infecciosa de la viruela. Además 800 años antes de
que Occidente hubiera inventado algún tipo de máquina de
impresión, en China ya se había distribuido por todo el país
un herbario impreso.
Antiguamente, los
monjes eran los encargados de la salud de la aldea. Visitaban a las
familias en forma periódica y a través de diferentes técnicas mantenían
la buena salud de los habitantes, quienes retribuían esos servicios a
través del trueque.
El libro más
antiguo de Medicina Tradicional China es el HUANGDI NEIJING (Canon de
medicina interna), escrito en forma de diálogo entre el emperador
amarillo y su médico de cabecera. Ahí podemos encontrar las
propiedades curativas de la granada y del ruibarbo. El emperador KIWANG-TI
acostumbraba a darse baños con esas hierbas para sus dolores
articulares.
Dentro de la
Medicina Tadicional China, encontramos diferentes disciplinas:
digitopuntura, acupuntura, fitoterapia, aromaterapia, naturismo,
iridología, auriculoterapia, cromoterapia, reflexología y
oligoelementos, entre otras, que hacen que esta medicina sea tan
completa y abarcativa. Las dietas y los masajes son muy importantes
dentro del estilo de vida este pueblo, como así también el Chi-Kung.
Se considera al
cuerpo humano como un microcosmos que debe vibrar armónicamente con el
macrocosmos en donde vivimos. Un desbalance energético, o una desarmonía,
deriva en una enfermedad. Cuando el cuerpo está armónico con el
interior y el exterior, es cuando estamos en la frecuencia llamada
salud. Para entender esas desarmonías, debemos conocer las teorías del
Yin/Yang y de los cinco elementos, manejadas tan eficientemente dentro
de la Medicina Tradicional China.
Es fascinante ver
a un especialista en Medicina Tradicional China en acción, ya que
cuenta con diferentes abordajes para llegar a la causa de la enfermedad,
detectando los meridianos o canales que están bloqueados. El estado de
ánimo del paciente es muy importante porque dependiendo del tipo de
desarmonía emocional que tenga, va a ser la enfermedad que manifieste.
Se
reconoce a la persona como "individuo", por eso es que ante
dos personas con la misma enfermedad, no va a ser el mismo el
tratamiento a seguir. Son dos cuerpos diferentes, dos vivencias
diferentes, dos tratamientos diferentes. Por eso es que la Medicina
Tradicional China es una medicina holística, ya que contempla la armonía
entre cuerpo, mente y espíritu.
Dr. Eduardo
Santibáñez
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