DE CARRETAS Y DE HOMBRES
|
Mi padre se detuvo en una
curva, y después de un pequeño silencio me preguntó: Estoy
escuchando el ruido de una carreta. Pregunté
a mi padre: -¿Cómo
sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? Entonces
mi padre respondió: Es
muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del
ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace. Me
convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando
demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo,
inoportuna, presumiendo lo que tiene, siendo prepotente y maltratando
a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre
diciendo: La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. |