DESPUÉS DE LA CAÍDA
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Después
de la caída, cuando has fallado y el enemigo te dice que vales poco. Después
de la caída, en el momento que más fuerte te sentías y has fallado. Después
de la caída, precisamente cuando deseabas ser mejor. Después
de la caída, cuando necesitas más de Dios y le has fallado. Después
de la caída, al pensar que no tienes ya perdón. Después
de la caída, al sentirte lejos de tu creador y amigo. Después
de la caída, al fallarle a quien nunca te ha abandonado. Después
de la caída, te sientes indigno de tan siquiera alzar tu vista al cielo
para pedir perdón, parece que todo sale mal y que no puedes hacer las
cosas bien. Date
cuenta de que tus caídas están pagadas Por
uno que rompió sus rodillas para que las tuyas pudieran quedar intactas. Por
uno que sin cometer errores cayó por ti una y otra vez. Después
de la caída, no pienses que no tienes perdón, al contrario... el perdón
es para ti. Después
de la caída, no te quedes en el suelo, pues no fuiste hecho para eso. Después
de la caída, no creas que vales poco. Después
de la caída, no te sientas lejos de tu creador, pues es cuando más está
a tu lado. Después
de la caída, no te creas indigno de mirar al cielo, pues el mismo se abre
para que tengas paz. Después de la caída, levántate y sigue, pues caer no es fracasar sino perfeccionarse al levantarse. ¡DIOS TE BENDICE! |