Escuchamos la radio, leemos los diarios, las noticias nos llegan en todo momento y a toda hora. Entonces, sin desconectarnos de lo que sucede y de nuestro estar en este momento presente, ¿dónde dirigir nuestra atención para no sucumbir bajo el peso de tanta información? ¿Cómo seguir moviéndonos con los cambios, sin perder de vista lo esencial?
Observar lo que crece, atentamente, observar.
Lo que crece, es el movimiento.
Lo que permanece inmutable, es ese espacio, dentro de cada uno, donde la Creación es.
Por alguna razón, que la Vida conoce, nos ha tocado ser y estar, en un tiempo de tormenta y de transición.
Nuestro gran desafío, es confiar en que existe un plan, para nosotros, mucho mejor del que imaginamos.
En este contexto, consulté las runas, preguntando acerca de cuál es la mejor actitud, con la que podemos transitar lo que nos toca hoy, como país.
En el presente, sale la runa del logro, que nos habla de plantar bandera, de haber llegado a una meta o conseguir un botín.
En este mensaje se incluye la alegría por la pieza cobrada. Es la concreción del nacimiento de un niño, es un logro en el plano material.
¿Cómo podríamos leer este mensaje, con relación al presente que estamos viviendo?
Si dirigimos la mirada hacia lo que crece, podremos ver que la gran mayoría de la población, se va sacudiendo una modorra indiferente, que ataba la acción.
Dirijamos nuestra atención hacia la acción, que todos, como país, necesitamos desplegar y no la atemos a ningún resultado. Vivamos paso a paso, en el hoy y comprenderemos que eso, a lo que nos lleva esta circunstancia, es nuestro logro: la confianza en nuestros propios pies.
Esa autoconfianza, tan mellada, tan abatida a lo largo de la historia reciente, consigue rehabilitarse y ser. Es un lugar conquistado. Es un niño que nace.
La segunda runa, que se refiere, propiamente a la actitud que nos corresponde tomar, como país, es, la granizada, que nos habla del comienzo de un camino espiritual.
La contundencia del granizo, deja la tierra arrasada, esto es, a nuevo o para lo nuevo. Mientras tanto, la actitud correcta es aceptar la circunstancia, sabiendo que la destrucción de este momento, no es para siempre. Lo nuevo aguarda al final del camino. Aceptación no es sinónimo de resignación, sino de entrega, en la convicción de que ese granizo, que golpea, tiene un sentido, que nosotros, seres humanos desconocemos.
La tercera runa, que nos habla del resultado de esta actitud de entereza frente a las fuerzas naturales, que nos duelen, dice: reunión con nuestros objetivos, llegar a un destino después de un largo viaje.
Ésta es una runa de curación física. La curación, se produce gracias al movimiento del héroe, en dirección hacia su destino. En este caso, el heroísmo, reside en cada uno de los argentinos, a quienes nos toca vivir en estos tiempos.
Resumiendo, si conseguimos adueñarnos de nuestra autoafirmación y logramos poner atención en el crecimiento de lo nuevo, que aparece como un hijo, acudirán a nosotros, las fuerzas que necesitamos para atravesar esta granizada. El resultado, será una curación para las heridas de nuestro pueblo. La clave, consiste en plantar la bandera de nuestros sueños y defenderla como un añorado tesoro.
Por Cecilia Bergoboy
Especialista en Runas
(Exclusivo para HOLÍSTICA 2000)
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