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Celuloterapia y apoyo biológico al tratamiento convencional del cáncer

La Terapéutica Celular o Biológica, es un método terapéutico que tiene por objeto la curación o la mejoría del paciente, mediante la oferta de material biológico específico de alto poder vital, que las células en disfunción emplearán para su reparación y Revitalización. 


La Terapéutica Biológica emplea sustancias naturales, los llamados "compuestos biológicos" (verdaderos “fármacos biológicos”), como son las células íntegras con su intercelular en forma de microcolgajos, o sus organelas, o sus hidrolizados, para la reparación celular, como mecanismo de curación. Cuando lo empleado es la inyección de células íntegras, hablamos de Celuloterapia.
En la Terapéutica Biológica no es “el fármaco” el que produce el efecto terapéutico (por ejemplo: aumentar la producción de glóbulos blancos o rojos, o de Interferón, etc.), sino que por el contrario, es el organismo el que se modifica así mismo. A diferencia de los fármacos químicos (ej: quimioterapia), el “fármaco biológico” no tiene capacidad para imponerse al órgano blanco sino que solo actúa en la medida en que es aceptado e incorporado “como propio”, por lo que jamás puede actuar lesionando al organismo receptor. Las reacciones posteriores en el tiempo (por ejemplo el aumento sostenido de producción de una hormona) no se deben a la “acción residual”, sino a la respuesta biológica del receptor.

La compleja composición de un producto biológico (que es el “fármaco biológico”), es lo más distante a la simplicidad de la mono-droga, que busca como sustancia eficaz, la Farmacología actual. Por centrarse generalmente en la sintomatología, la terapéutica clásica tiene una orientación hacia los eslabones finales de la enfermedad, o sea es más sintomática que causal, de donde por ejemplo dosamos Imnunoglubulinas, y atribuímos las causas de la enfermedad según esos datos, que son los finales de un largo proceso de síntesis celular, y nos orientamos patogenética y terapéuticamente hacia las consecuencias y no hacia si la falla obedece a nivel de las mitocondrias, los ribosomas o de las citomembranas, mal dirigidas o mal programadas.

La Celuloterapia, expresión máxima de la Terapéutica Biológica, dista de ser una terapéutica “novedosa”... con los riesgos que ello siempre implica. La Celuloterapia como terapéutica fué empleada por primera vez, desarrollada en sus distintas formas de presentación médica y difundida en el mundo, por el Dr. Paul Niehans, desde el año 1931, en su afamada Clinic La Prairie, en Suiza, a la que siguen concurriendo miles de pacientes por año para tratarse conCeluloterapia.

Las indicaciones de la Celuloterapia, dado su composición y mecanismo de acción – sobre los que lógicamente no podemos entrar en detalles en éstas líneas- son tan amplias como lo es la misma disfunción celular-molecular, causa de toda afección. De allí su empleo desde enfermedades de la niñez (Síndrome de Down, atrasos del desarrollo, etc) a las enfermedades por inmunodeficiencias (esclerosis múltiple y lateral amiotrófica, enfermedad reumática, etc), a alteraciones metabólicas y funcionales (diabetes, insuficiencia hepática y renal), o las provocadas por el desgaste de los años ( artrosis, arteriosclerosis senil, parkinsonismos, pérdidas de la memoria, etc), las causadas por sobreexigencias (stress, síndrome de cansancio precoz, impotencia precoz, etc) y llegando hasta el muy eficaz “Apoyo Biológico al Tratamiento convencional del Cáncer”, motivo de fondo de éstas líneas. Por eso, el dos veces Premio Nóbel de Medicina, Dr Linus Pauling, hablaba de las "enfermedades moleculares", dejando por sobreentendido, que toda enfermedad era por daño estructural celular, y que por ende, mucho antes que la lesión objetivable, ha existido un largo proceso de desequilibrio vital a nivel subcelular.
No creemos que sea necesario refugiarnos en Paracelso, para aceptar que “siempre fue y será honra del pensamiento médico el estar abierto a toda corriente y conocimiento capaz de ampliar nuestra capacidad de curar”; curación que, como decía Hipócrates “es el deber del médico”, pero sí oportunidad para rendir homenaje a un grande entre nosotros, el Doctor Florencio Escardó que sufrió mucho por haber sostenido que: “hay una sola medicina, la que cura”.

EL APOYO BIOLÓGICO:

La Terapia Biológica, en todas sus variantes (células-macro moléculas-lisados, etc), constituye una opción terapéutica de apoyo para el tratamiento convencional del paciente oncológico, ya que provoca una exaltación del sistema inmunológico, una mejor tolerancia a los tratamientos instituidos y una marcada disminución de los efectos secundarios, y por consiguiente, una mejor calidad de vida
El tratamiento, o mejor repetimos: "el apoyo biológico" al tratamiento convencional del paciente canceroso”, constituye uno de los cuadros que el Prof. Schmid denomina “Áreas Problema”, en su “Compendio de Terapia Celular”(International Research Association for Celltherapy, 1984 traducción Dr J. A. Duque, Popayán, Colombia.)
Entre éstas “Áreas Problema”, hay dos que están necesariamente incluidas en la evolución del paciente canceroso:

  • “los estados relacionados con una inmunodeficiencia (no solo la espontánea sino también la comúnmente provocada iatrogénicamente) y
  • los cuadros en que, agotados todos los recursos “oficiales”, los familiares deciden recurrir a la Celuloterapia como “último recurso”.

En los que tenemos ya largos años de ejercicio de la medicina ¿A quién no nos a tocado muy de cerca un ser querido víctima de un cáncer en que se llegó al momento de duda si su triste estado es por culpa de la enfermedad o de la misma “terapéutica”? – Pues “yo recomiendo muy serenamente sopesar la relación “riesgo-beneficio” para tomar la decisión en cada caso” decía el Prof. Schmid.

“Sepamos bien que entraremos en una batalla generalmente perdida (y no les digo siempre porque hay muchas más “curaciones espontáneas” que las que oficialmente aceptan), y que en última instancia, no contaremos con la complacencia del equipo médico que manejó el caso .Por eso, deberemos tener la valentía de ofrecer claramente, y en su momento nuestra colaboración (calculando tener unos 6 meses por delante con el paciente en condiciones “no terminales”), pero evitar la imprudencia de cargar como un Quijote, contra los molinos de viento...porque repetimos: que son una de las Contraindicaciones de la Celuloterapia, los “estados finales”.
A la triáda clásica del tratamiento del cáncer (cirugía- radioterapia- quimioterapia, más Apoyo Psicológico) se le va incorporando, fundamentado en últimas investigaciones, la práctica del apoyo biológico, tal como se realiza actualmente en países como Alemania y Suiza.
Es bien sabido, que en toda enfermedad, el sistema inmune cumple una función primordial, ya que siempre existen antígenos que ponen en marcha la cascada inmunológica. Estos antígenos, activan el sistema de defensa o Sistema Antiblástico Permanente (SAP) que por medio de la producción de anticuerpos, linfocitos, y otros macrófagos, intenta bloquear la acción de los antígenos para recuperar la homeostasis y mantener la salud.
Está demostrado que en las neoplasias humanas (y en animales de experimentación), se producen antígenos que no se hayan en sujetos libres de enfermedad, y que contra ellos el organismo elabora anticuerpos como una forma de defensa (A. Landsbereger, “Cancer Inmunotherapy: Cytobiologische Review; Ott Veriag, 4,76-79-1980, Switzerland).
Permanentemente, día a día, el organismo destruye las células que van degenerando en tumorales, antes de que existan en cantidad y capacidad de duplicarse autónomamente y producir la enfermedad. Hasta ese momento, el SAP siempre gana “la guerra en que no se puede perder ninguna batalla”. Actualmente, gracias al desarrollo de la Biología Molecular conocen aspectos genéticos de la duplicación tumoral y la existencia de genes inhibidores y reguladores de dicha división
El tejido canceroso tiene alterado el código de traducción y trascripción del ADN y ARN, perdiendo el control normal de la división celular, por lo que crece expansivamente infiltrando tejidos vecinos.- Además, se produce un aumento de toxinas endógenas (antígenos endógenos), de los distintos tejidos de la economía, produciendo una hipofunción global.
En definitiva ello trae aparejado un marcado déficit del sistema inmune o SAP, el que termina padeciendo una deficiencia estructural, y por ende funcional, de los órganos que lo componen: bazo- timo- médula ósea- ganglios linfáticos, etc, permitiendo día a día el avance de la enfermedad.
Toda enfermedad –repetimos- vista desde un enfoque celular-molecular, es primeramente una alteración estructural, que se evidenciará por una alteración funcional y energética o de los órgano afectados.
Por eso insistimos en el siguiente concepto: la Terapéutica Biológica en general y la Celuloterapia en particular, no pueden practicarse con el concepto de la Terapéutica Alópata, pues no se le encontraría la razón de ser. La Celuloterapia, no es “Anticancerosa”, sino Proveedora de elementos moleculares específicos para la regeneración de los órganos homólogos a los Implantados.
La Terapéutica Celular y Biológica es entonces un aporte esencial en el mantenimiento y mejoría de los órganos afectados; no siendo una terapéutica contra la enfermedad, sino para la salud, pues es lamentable que, como dice la Dra. Kousmine en las primeras palabras de uno de sus libros: “la medicina actual no se ocupa ya de la Salud: solo le interesan las Enfermedades”.
¿De qué manera puede restablecerse la estructura y por ende la función de éstos órganos?- Mediante el aporte de elementos moleculares específicos de ésos órganos: éste es el objetivo de la Terapéutica Celular y Biológica.-
Este método terapéutico, como ya hemos visto, no produce reacciones anafilácticas ni tiene contraindicaciones específicas. 
El ideal de una Terapéutica es trabajar en diferentes planos sin causar daños adicionales. Además: ”toda terapia que no tome en consideración las relaciones intercambiantes entre el tumor y el organismo todo (en el que debe incluirse su Psiquis), debería hoy en día, entenderse que está condenada al fracaso “(“Terapia Celular e Inmunidad en Oncología”; A. Gianoli, C. Moreno Koch, A de la Fuente; “Simposium Internacional sobre Tumores Humanos”; Atenas- Grecia, 05/79).

TRATAMIENTO:

Así es como, a los elementos básicos de un Tratamiento Global, holístico, del cáncer pertenecen:

  • cambios en los hábitos y ritmos de vida, para ajustarse a un nivel mas saludable, y tal vez mayores cambios aún en la alimentación, tema tan descuidado normalmente. Control- restablecimiento del ritmo defecatorio fisiológico.
  • Apoyo psicológico, Terapia Biológica (celular, macromolecular, lisadoterapia), Vacunoterapia (autohemoterapia modificada), y suplementos de vitaminas. minerales, fosfolípidos, y oligoelementos, y la Enzimoterapia.

TERAPIA CELULAR y BIOLÓGICA

Su acción fundamental es la elevación de las autodefensas, o “efecto inmunomodelador” del SAP, que se consigue con la “estimulación- regeneración” de las estructuras de los órganos responsables y con ello de su función, si la destrucción no era ya muy avanzada.
Otro objetivo básico es intentar regenerar a los distintos órganos de la economía (no solo el sistema SAP) afectados por la intoxicación de los humores del tumor por los antígenos endógenos, y de las tan frecuentes secuelas de los distintos tratamientos (cirugía- rayos- quimioterapia).
Otro efecto propio de la implantación de tejidos fetales es un efecto de estimulación a la “diferenciación celular” o “maduración celular” que aleja a las células de su estado patológico inicial. Por éste efecto, es que actualmente no tememos- como en las épocas iniciales- aplicar células de tejidos homólogos del o de los tejidos afectados por el cáncer.
Los 3 mecanismos por los que la Terapéutica Biológica y en especial la Celuloterapia actúan en un cuadro canceroso son: 1) la acción “inhibitoria y citolítica” de las células neoplásicas, 2) la acción “inductora de la maduración- diferenciación celular” y 3) la acción “moduladora y estimulante del sistema SAP”, han sido demostrados en la Universidad Heinrich-Heine, Dusseldorf, Alemania y descriptos en el trabajo “La acción inmunológica de los tejidos xenógenos en los carcinomas”, presentado en el “IIº congreso Internacional de Celuloterapia”, 1993, Mannheim, Alemania (Dado el carácter necesariamente sinóptico de este artículo, no podemos entrar en detalles).
Como también aconseja el Prof. Dr F. Schmid (“Organoterapia, un paso hacia la medicina del futuro”; Ott Publishers, Thun, Suiza, 1981), utilizamos como Terapéutica de fondo, implantes de Células de: Tejido Blastémico y/o Cordón umbilical- Timo - Suprarrenal y Placenta, completando con los tejidos correspondientes a órganos de mayor metabolismo y/o afectados (Hígado-Riñón- Hipotálamo- Páncreas-Médula Ósea, etc
Además de ésta terapia Celular básica, empleamos sistemáticamente: hidrolisados de los mismos tejidos inyectados; oligoelementos y metales, AutoVacunas y estimulantes fitoterápicos del sistema inmune y compuestos polienzimáticos.
Éstas son nuestras armas... tal vez, tal vez, la batalla está perdida... pero podemos “honrar la vida”, ayudando a vivirla, hasta el último momento, con la mayor dignidad posible!

(El presente material fué extractado por el autor, del libro “Terapéutica Celular y Biológica- Revitalización”, de los Dres. Néstor H. Frattini y Gabriel Faraj Cualli)