La miel, producida naturalmente por las abejas, es un líquido viscoso, a veces semisólido por cristalización de algunos de sus componentes. Su coloración varía desde amarillo pálido hasta pardo oscuro. Sumamente dulce, su sabor y su aroma son agradables al paladar.Químicamente está formada por:
80% de glucosa y fructosa, por partes iguales; ambas hexosas tienen igual fórmula molecular: C6H12O6.
18% de agua, máximo admitido por el Código alimentario argentino.
Sacarosa: C12H22O11 y pequeñas cantidades de cera, resinas, sales inorgánicas y otras sustancias.
Las abejas son insectos sociales, agrupados en enjambres
Cada enjambre habita en una colmena, donde cada una de las tres clases existentes de abeja ejecuta funciones específicas:
- La reina, única hembra dedicada a la reproducción, en un lapso de 2 ó 3 años deposita más de un millón de huevos.
- Varios miles de zánganos, machos nacidos de huevos no fecundados. Uno de ellos fertiliza a la reina y después muere. Los restantes no cumplen actividades útiles.
- Cientos de miles de obreras, hembras estériles nacidas de huevos fecundados, encargadas de todos los trabajos.
Las glándulas abdominales de las obreras segregan cera que, masticada convenientemente, adquiere la plasticidad necesaria para construir panales de celda hexagonales. dentro de los cuales se colocan los huevos y se almacena la miel.
Volando de flor en flor, las obreras chupan su néctar azucarado que contiene sacarosa. Simultáneamente recogen el polen en el canastillo de sus patas posteriores, que tiene cavidades rodeadas de pelos. Tanto el néctar como el polen asociados con saliva se disponen en el panal. Otras obreras lo retoman, lo reelaboran y lo devuelven a las celdas. Repetida esta operación infinidad de veces, las enzimas existentes en la saliva hidrolisan la sacarosa y la convienen en glucosa y fructosa:
C12H22O11 + H2O = C6H12O6 + C6H12O6
sacarosa glucosa fructosa
Los distintos tipos de flores y vegetales de la región apícola influyen sobre los caracteres de la miel y su composición química.
La Miel es el agente edulcorante natural utilizado desde la más remota antigüedad. Se conserva admirablemente bien. ¡Se la ha encontrado en las tumbas egipcias, en las cuales se mantuvo durante más de 3.000 años!
Una colmena reúne hasta 50.000 insectos que viven en un espacio restringido. ¡Para que semejante promiscuidad no produzca enfermedades, la naturaleza ha dotado a la abeja de la facultad de sintetizar antibióticos! La superficie del cuerpo de la abeja se encuentra recubierta de un antibiótico que destruye a las bacterias que entran en contacto con él. Un segundo antibiótico reviste los panales, un tercero se mezcla con el polen recogido, un cuarto con la alimentación de la reina, un quinto con la miel y un sexto con la cera. Este último impide la proliferación de los hongos y la germinación de los granos (Chauvin y Louvie).
En tanto que nuestros antibióticos sintéticos pierden su poder bactericida, los antibióticos elaborados por las abejas conservan su eficacia desde los millones de años que tiene la existencia de esto insectos. ¡El insecto, pues, ha sabido producir antibióticos contra los cuales las bacterias no pudieron crear cepas resistentes!
De tal manera, los microbios capaces de desarrollarse en los jarabes de azúcar concentrado no pueden subsistir en la miel. El calentamiento destruye estas sustancias bactericidas.
La sacarosa del néctar floral se transforma, en el esófago del insecto, en dextrosa y levulosa (primera etapa dc su digestión en el cuerpo humano). También contiene otro azúcar, la maltosa,En la miel se distinguen, al microscopio, los granos de polen característicos de la planta visitada por la abeja, razón por la cual es posible hablar de miel de espliego, de tilo, de acacia, etc., todas las cuales tienen sabores diferentes. La miel contiene una cantidad insignificante de proteínas y lípidos (0,3 y 2 por ciento, respectivamente) y un 75 a un 82 por ciento de glúcidos.Es extraordinariamente rica en oligoelementos, entre ellos el cobre, el hierro, el magnesio, el yodo, el manganeso, el silicio, el boro, el cromo, etc. Esta riqueza está en relación con el suelo en el cual crecen las plantas saqueadas. Es superior en los terrenos vírgenes, montañosos, y en donde se encuentran en cantidades análogas a las existentes en la sangre humana. También se ha encontrado en la miel vitaminas A, E, C, B1, PP y B2. Es rica en diversas enzimas.
La miel ha sido empleada para la desinfección de llagas. Aumenta la secreción de glutatión, sustancia que estimula la división celular, y favorece de esta manera la cicatrización. Contiene diversos ácidos orgánicos, entre ellos el ácido fórmico, que es antiséptico y antirreumático. ¡Los apicultores sufren muy poco de reumatismo!
La miel ejerce una acción tónica sobre el músculo cardíaco y aumenta la circulación coronaria. Por lo general es un laxante ligero. La miel del castaño y del espliego tiene un efecto inverso.
Una "pelota" de polen transportada por la abeja pesa 20-25 miligramos y contiene 3 a 5 millones de granos de polen; la abeja mezcla el polen, parte fecundante de la flor, para nutrir a las larvas. El polen es rico en proteínas; contiene lactosa y rutina (17 miligramos por ciento), que disminuye la fragilidad capilar. Es muy rica en enzimas y vitaminas, caroteno, complejo 8 y vitaminas C, D, E y P.
Contiene también sustancias hormonales, algunas de las cuales son factores de crecimiento. Una o dos cucharadas soperas de polen por día serían un buen vigorizante y equilibrante nervioso en tratamientos de tres semanas por ejemplo, diluidas en agua de limón y en miel.Es un protector de la flora intestinal que se opone a las putrefacciones.
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