La Cebolla es una planta bienal o perenne (depende de las condiciones de cultivo), perteneciente a la familia de lasLiláceas (al igual que el ajo), caracterizada por presentar una altura de 100 a 120 cms.;
hojas cilíndricas basales, huecas o envainadoras, aromáticas, agrupadas de 4 o 6, de color verde oscuro; y un bulbo comestible de hasta 10 cm de diámetro, conformados por capas superpuestas internas, con una base común llamada cogollo.
Las flores son blanquecinas o blanco-verdosas (ocasionalmente aparecen ejemplares sin flores), dispuestas en una especie de umbela grande con 2 ó 3 brácteas, haciendo su aparición hacia finales del verano. Los frutos se presentan en cápsulas conteniendo semillas aplanadas, de color negro.
Su origen es asiático, probablemente del S.O. de la India, Afganistán, Irán y zona del Turkestán, teniendo en la actualidad una distribución cosmopolita. Los países que mayor cantidad de cultivos tienen son: China, India, España, EE.UU., Japón y la ex Unión Soviética. Raramente se presenta silvestre, siendo cultivada en suelos profundos y ricos en minerales. Dentro de los cultivos sobresalen 3 variedades: Agregatum, Proliferum y Cepa, siendo este último el que se utiliza culinariamente.
NOMBRE CIENTÍFICO: Allium cepa L- (A.ascanolicum L.)
NOMBRES POPULARES: Cebolla, cebollín (Rep. Dominicana) escaluña, onion (Ingl.), oignon (Fr.), cipolla (Ital.), cebola (Port.).
PARTES UTILIZADAS:
Bulbo y jugos frescos.
HISTORIA:
El empleo de la cebolla, tanto alimenticio como medicinal, es muy antiguo. Ya fue mencionada en escritos y obras pertenecientes a los sumerios, caldeos, egipcios, chinos y griegos. En algunos papiros, según narra el historiador griego Herodoto, aparecen la cebolla y el ajo como alimentos de primerísimo orden en la nutrición de los esclavos que construyeron las pirámides. En el año 70 D.C., Plinio describió en detalle su cultivo y las distintas variedades. Suele aparecer representada en frescos funerarios debido a un sentido ritualista. Con la llegada de los conquistadores a América se dio pie a su conocimiento y posterior cultivo en estas latitudes.
Los sacerdotes egipcios convirtieron a la cebolla en planta sagrada, llegando a prohibir su consumo por la plebe. Alegaban al respecto que quienes la consumieran tendrían intensas crisis de llanto, despertando un hambre y sed intensas por su acto. Asimismo, estaba prohibida en determinadas fiestas alegando que las lágrimas que produce empañarían el carácter festivo de la fiesta. Por otra parte, fueron prohibidas en los días de ayuno por su carácter orexígeno.
COMPOSICIÓN QUÍMICA (DEL BULBO):
Compuestos sulfurados: alicina, capaeno-1 y derivados cíclicos del hexano, butano y etiltritiahexano.
Sustancias proteicas: aliina, 2-carboxipropilglutatión.
Compuestos alicíclicos: derivados de la ciclopentadiona.
Aceite esencial (0,015 %): al igual que el ajo, contiene disulfuro de alilpropilo (proveniente de la alicina y su antecesor, aliína) y metil-aliltrisulfato.
Flavonoides: quercetina
Otros: fructosano (10-40 %), agua (87 %), azúcares reductores, sacarosa (muy pequeña cantidad), glucoquinina, pectina, inulina, acroleína, adenosina (alcaloide), arbutina (un bencenoide), oxalato de calcio, trazas de vitamina A y B, vitamina C (8-10 %), ácido trihidroxi-octadecenoico, minerales, enzimas (diastasas, oxidasas), difenilamina, aldehído tiopropiónico, etc.
Las hojas también contienen vitamina C, incluso 3 veces más que el bulbo.
ACCIONES FARMACOLÓGICAS:
Respecto a las propiedades de la alicina, se puede inferir que de los estudios realizados hasta la fecha se han constatado acciones antimicrobianas, hipolipemiantes, antitrombóticas, antioxidantes, antitumorales e hipoglucemiantes.
El meti-alil-trisulfato ha demostrado propiedades antiagregantes plaquetarias, fibrinolíticas e hipocolesterolemiantes en varios modelos experimentales. Es importante señalar que el consumo de 2 cebollas diarias incrementa los niveles de HDL (colesterol “bueno”).
El aceite esencial ha demostrado poseer actividad inhibitoria carcinogenética en modelos tumorales dérmicos realizados in vivo sobre ratas hembras y actividad antimutagénica a pesar de contener quercetina.
Los derivados azufrados de la cebolla han exhibido un efecto citoprotector en piel e hígado frente a la inducción de sustancias oncogenéticas comprobadas como la dietillitrosamina, dimetilbenzantreno y acetato tetradecanoiforbol.
Respecto al alcaloide adenosina, se trataría en realidad de un autacoide que ejerce una acción regulatoria entre la disponiblidad y utilización del oxígeno en diferentes sectores del organismo. Si bien existen algunas evidencias respecto a la actividad benéfica de los autacoides en el asma bronquial, el mecanismo de acción no está del todo dilucidado.
La cebolla, a través de su componente flavonoide quercetina, tiene propiedades diuréticas, antioxidantes, protectoras capilares y queratolíticas, antialérgicas y antiasmáticas.
El jugo fresco de cebolla posee facultades bacteriostáticas al ser ingerido por vía oral, en especial sobre estreptococos y estafilococos.
Por su parte, el ácido tri-hidroxi-octadecenoico contenido en la cebolla, ha demostrado poseer actividad similar a la de la prostaglandina E, por lo que se atribuyen las mismas acciones que ésta: vasodilatador arteriolar y venoso en pequeños vasos, vasodilatador esfinteriano, antiácido, efecto estimulante paratoriodeo (estimula la osteólisis y la movilización del calcio), inhibe la lipólisis, moviliza hidratos de carbono e inhibe la movilización de los linfocitos en las reacciones de hipersensibilidad retardada.
La abundante cantidad de agua y fructosanos, en combinación con los flavonoides, le proporcionan a la cebolla un efecto diurético suave. El tenor en minerales lo hace recomendable para el sistema músculo-esquelético (calcio), trabajo intelectual (fósforo) y como regenerador de piel y sistema nervioso (azufre). Asimismo, es una buena fuente de selenio, un oligoelemento que ha demostrado poseer propiedades antioxidantes y anticarcinogenéticas.
Por su contenido en glucoquinina es recomendable para activar la función pancreática, siendo útil también para el tratamiento de la diabetes. El consumo normal de 50 gs. diarios de cebolla reduce los requerimientos de insulina en humanos, por ejemplo de 40 unidades a 20 unidades.
Finalmente, su alto contenido en Vitamina C (alrededor de 23 mlgr. Cada 100 grs.) la hace útil como preventivo de enfermedades estacionales, así como fuente antioxidante junto al selenio que contiene.
USOS ETNOMEDICINALES – FÓRMULAS GALÉNICAS:
La aplicación de una maceración de cebolla en agua, o del jugo fresco, es empleada popularmente a efectos de obtener propiedades antibióticas, diuréticas, expectorantes, hipoglucemiantes, prostáticas y antiespasmódicas.
En Haití y la República Dominicana se emplea la maceración del bulbo, por vía oral, en el tratamiento de neumopatías. En la India es empleado como afrodisíaco.
Es muy recomendado en procesos de infección intestinal, estreñimiento e inapetencia. Su paso por los riñones antes de ser eliminado, estimula la diuresis, por lo que se lo emplea como diurético y antiedematoso.
Tanto el jugo como las rodajas del bulbo aplicado localmente, se emplean para el tratamiento del acné, para la cicatrización de heridas, picaduras de insectos, forúnculos, sabañones y para fomentar el crecimiento capilar.
En ciertas comunidades se prepara un jarabe con el jugo de la cebolla, para ser ingerido en casos de anginas y faringitis. En Ecuador y Perú combaten los resfriados y las alergias bronquiales haciendo ingerir la decocción de una rodaja con leche y miel, haciendo beber la infusión antes de acostarse,.
Su consumo en ensaladas durante la noche lo recomienda para poder conciliar el sueño. El zumo por vía oral ha experimentado ser un excelente digestivo, antiflatulento, expectorante y antiparasitario.
USO CULINARIO:
La cebolla puede ingerirse asada, guisada, salteada o cruda. Si se asa a fuego lento se endulza y se torna melosa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que durante la cocción se reduce la mitad del contenido en hidratos de carbono, proteínas y vitaminas. El propio calor esteriliza ciertas enzimas como las diastasas y oxidasas, neutralizando su alcalinidad y haciendo más tolerable su digestión.
Cuando se ingieran cebollas crudas, de preferencia hacerlo recién cortadas, ya que el estacionamiento por largo tiempo hace que el contacto con el agua las oxide y las pueda tornar nocivas.
Para evitar el lagrimeo durante la manipulación, conviene colocar la cebolla un cuarto de hora en el congelador antes de ingerirla o cortarla. Otros prefieren abrir un grifo con agua mientras de la corta o pela.
Extraído del TRATADO DE FITOMEDICINA - BASES CLÍNICAS Y FARMACOLÓGICAS, del Dr. JORGE R. ALONSO. (Isis Ediciones SRL. 1998).
NOTA DE HOLÍSTICA 2000: El Dr. Jorge Alonso es Presidente de la Academia Argentina de Fitomedicina.
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