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El Maracuyá

maracuyaLa planta de la que surge el fruto Maracuyá recibe también los nombres de "Pasionaria", "Flor de la Pasión" y "Mburucuyá".
El Maracuyá o Fruta de la Pasión es una fruta dulce, refrescante y de fácil consumo, rica en sustancias de acción antioxidante, motivo por el cual su consumo es adecuado para dietas y para estar en forma, teniendo en cuenta además las propiedades nutritivas, para toda la población: niños y jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas o madres lactantes y personas mayores.
Uno de los mayores méritos de la Fruta de la Pasión es que, además de su valor nutricional, es muy dulce y sabrosa.
Aunque pocos o casi nadie lo conocen por su nombre científico, Passiflora Edulis, fruta de origen amazónica conocida en Brasil como "Maracuyá", fue descubierta en el Perú hace más de cuatro siglos, en 1569, por un médico español de apellido Monardes, quien escribió y documentó sobre el uso que daban los indígenas al fruto y a la planta, propagando así este conocimiento al viejo mundo.

Consumo:Los frutos se consumen cuando se presentan algo arrugados, señal que han perdido humedad y están listas para comer; y su mejor momento es en invierno. Se realiza un corte en la piel y con los dedos se abre con los dientes, succionar las semillas y el zumo agridulce. Se puede utilizar para aromatizar cremas o mouses (como su sabor es muy concentrado es conveniente diluirlo en agua) y con el agregado de un poquito de zumo de limón para dar un toque ácido-agridulce a las ensaladas de fruta o macedonias.

Su elección: Escoger los frutos que resulten más pesados con respecto a su tamaño; al madurar su piel se torna arrugada, si la ve lisa envuelva en papel de periódico y deje por unos días a temperatura ambiente.

Propiedades terapéuticas:
Su composición tiene un elevado porcentaje de agua, casi las tres partes de su peso, su aporte más notable.
Muy rica en vitaminas y minerales, como Vitamina C, provitamina A o beta caroteno, ambas fundamentales para nuestro organismo, para tener un pelo sano, el cuidado de la piel, la visión y el sistema inmunológico. Los minerales presentes en esta fruta son el potasio, fósforo y magnesio.
Muy recomendada para las personas que cuidan su línea por tener muy bajo aporte calórico; también brinda un gran aporte de fibras, ideal para las personas con estreñimiento.
Por su aporte de provitamina A y vitamina C, se recomienda el consumo de Maracuyá especialmente para quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación; para quienes deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por tanto con un contenido escaso de vitamina A o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas, sea por periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna.
Asimismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, y las enfermedades inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes.
Las vitaminas A y C, abundantes en el Maracuyá son antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer.
La vitamina C, presente en el fruto, aumenta la absorción de hierro, por lo que mejora la anemia ferropénica. Su alto contenido de fibra le confiere propiedades laxantes.
La fibra que contiene previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes.
El consumo de Maracuyá ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso, teniendo en cuenta la cantidad a consumir.
Otra de las es un alto contenido de potasio, importante para quienes padecen insuficiencia renal y requieren de dietas especiales controladas en este mineral.
Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan potasio y las personas con bulimia se beneficiarán del consumo del Maracuyá, cuyas propiedades van mucho más allá de su sabor.
Contiene varios alcaloides, entre ellos el harmano y el harmol, en dosis normales, una o dos tazas de infusión al día, ayudan a conciliar el sueño y puede tener además efectos antiespasmódicos.
Es recomendado también en caso de espasmos bronquiales o intestinales de origen nervioso, así como para los dolores menstruales. Posee también un ligero efecto vasodilatador, reduciendo la tensión arterial, lo cual aligera el trabajo al corazón. Aunque no se recomienda su utilización regular a fin de evitar efectos tóxicos.
Contiene polifenoles como el vino tinto, estos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. También es un efectivo energizante, por esta razón aumenta el metabolismo para la eliminación de las grasas depositadas en los tejidos, motivo por el cual es utilizado como un práctico alimento para adelgazar.

Propiedades nutricionales:
Entre las propiedades nutricionales del maracuyá cabe destacar que tiene los siguientes nutrientes: 1,30 mg. de hierro, 2,38 g. de proteínas, 17 mg. de calcio, 1,45 g. de fibra, 267 mg. de potasio, 0,65 mg. de zinc, 9,54 g. de carbohidratos, 29 mg. de magnesio, 19 mg. de sodio, 108,83 ug. de vitamina A, 0,02 mg. de vitamina B1, 0,10 mg. de vitamina B2, 1,90 mg. de vitamina B3, 29 ug. de vitamina B9, 24 mg. de vitamina C, 0,20 mg. de vitamina E, 0,70 ug. de vitamina K, 57 mg. de fósforo, 54 kcal. de calorías, 0,40 g. de grasa y 9,54 g. de azúcar.

Gastronomía: En Brasil es muy popular el zumo de maracuyá, también se la utiliza para elaboración de postres artesanales, helados, cremas, macedonia de frutas tropicales o ensalada de frutas. Para aprovechar mejor todas sus propiedades comerla abierta al medio con la ayuda de una cuchara pequeña, también se pueden retirar las semillas y colocar su pulpa en una batidora, mezclar con otras zumos de fruta, aportara un sabor muy refrescante y algo agridulce. En el caso de la variedad Granadilla las semillas se comen y resultan crujientes y deliciosas mezcladas con su espesa pulpa.